"Se nos repite desde pequeños que tendríamos que aprender de nuestros propios errores, pero ¿cómo vamos a aprender de nuestras equivocaciones si no admitimos nunca, o rara vez, que nos hemos equivocado?" (Eduardo Punset. "El viaje al poder la mente". Destino. pág. 10)En pocas palabras este autor dibuja la condición necesaria para aprender: saber lo que está ahí; y los humanos somos expertos en interpretar los hechos de manera tal que nuestras acciones queden perfectamente justificadas. Quizá ésta sea la razón por la cual los errores se repiten en la vida personal y en la de las naciones. Error no reconocido es experiencia perdida.
Reflexiones dispersas, y algo caóticas, pertenecientes a Carolus Brigantinus Barbatus
20 mar 2010
La condición necesaria para aprender
8 mar 2010
Escribiendo, que es gerundio.
Hablamos mucho más de lo que escribimos, y durante milenios la escritura fue cosa de especialistas... pero algo está cambiando.
La aparición de la Red ha generado una nueva necesidad: la de escribir. Y es así como millones de personas se comunican por mail, en las páginas web y en los blogs. También las redes sociales obligan a escribir y quizá ya existan personas, que vivan en ambientes relativamente aislados, dónde la proporción que mencionaba al empezar se haya invertido: escriben más de lo que hablan.
Esta transformación de nuestras costumbres está llamada a tener, presumo, consecuencias importantes; tanto en la valoración de la escritura como canal de comunicación, cuanto en el surgimiento de nuevos "escritores" y "periodistas".
Lo que antes era algo complicado, ahora es normal. Y hasta los más negados se atreven en un mensaje a expresar desmañadamente sus sentimientos y experiencias. Lo esperable es el surgimiento de nuevos géneros literarios, y de escritores que décadas atrás no se hubieran atrevido a ello.
La cara oscura de este cambio estaría en la simplificación de la literatura, y en las falsedades que corren por la Red tanto más creíbles si son absurdas. Pero siempre hay una cruz en todo avance. Inevitable porque somos así.
Podemos intentar predecir el futuro; y esto nos ayudará, ya que podemos estar seguros de que del abanico de cosas posibles será nuestra predicción, con seguridad, la única que no se dará.
La aparición de la Red ha generado una nueva necesidad: la de escribir. Y es así como millones de personas se comunican por mail, en las páginas web y en los blogs. También las redes sociales obligan a escribir y quizá ya existan personas, que vivan en ambientes relativamente aislados, dónde la proporción que mencionaba al empezar se haya invertido: escriben más de lo que hablan.
Esta transformación de nuestras costumbres está llamada a tener, presumo, consecuencias importantes; tanto en la valoración de la escritura como canal de comunicación, cuanto en el surgimiento de nuevos "escritores" y "periodistas".
Lo que antes era algo complicado, ahora es normal. Y hasta los más negados se atreven en un mensaje a expresar desmañadamente sus sentimientos y experiencias. Lo esperable es el surgimiento de nuevos géneros literarios, y de escritores que décadas atrás no se hubieran atrevido a ello.
La cara oscura de este cambio estaría en la simplificación de la literatura, y en las falsedades que corren por la Red tanto más creíbles si son absurdas. Pero siempre hay una cruz en todo avance. Inevitable porque somos así.
Podemos intentar predecir el futuro; y esto nos ayudará, ya que podemos estar seguros de que del abanico de cosas posibles será nuestra predicción, con seguridad, la única que no se dará.
19 ene 2010
A las barricadas
La primera estrofa de "A las barricadas", el himno anarcosindicalista reza:
Y aquí aparece lo característico del anarquismo frente al marxismo. La importancia de la moral en la actividad humana. No se trata sólo de una situación desagradable o inquietante... se trata de dar una respuesta que sea moralmente justa, sin tener en cuenta las "leyes de la historia" u otras mandangas metafísicas que se inventó don Carlos Marx.
Es muy paradójico que muchos "antisistema" que a su vez se declaran "anarquistas" ignoren esta referencia hacia la ética y el deber de afrontar los temporales contemporáneos. Una moral basada en negaciones no es suficiente, ya que lo opuesto a negar no es afirmar una proposición concreta.
"Negras tormentas agitan los aires,Evidentemente describen una situación tremenda, más que de "tormenta" de ciclón, o de huracán. Una situación que amenaza ser muy dolorosa e incluso letal. Luego de una somera descripción de la situación aparece la consigna del "deber" que se sobrentiende como un "deber" moral, no económico o de supervivencia.
nubes oscuras nos impiden ver.
Aunque nos espere el dolor y la muerte,
contra el enemigo nos llama el deber"
Y aquí aparece lo característico del anarquismo frente al marxismo. La importancia de la moral en la actividad humana. No se trata sólo de una situación desagradable o inquietante... se trata de dar una respuesta que sea moralmente justa, sin tener en cuenta las "leyes de la historia" u otras mandangas metafísicas que se inventó don Carlos Marx.
Es muy paradójico que muchos "antisistema" que a su vez se declaran "anarquistas" ignoren esta referencia hacia la ética y el deber de afrontar los temporales contemporáneos. Una moral basada en negaciones no es suficiente, ya que lo opuesto a negar no es afirmar una proposición concreta.
19 dic 2009
¿Hablan los hechos? O tenemos que torturarlos para que digan algo.
"De un bote de pulgas que tiene ante sí, el célebre experimentalista Van Dulmoholtz toma una cuidadosamente, le arranca suavemente las patas traseras y le manda en voz alta que salte. Observa que la pulga no se mueve y lo vuelve a intentar con otra. Cuando se han acabado las pulgas del bote, hace su estadística y concluye satisfecho que las pulgas tienen el oído en las patas traseras" (John Allen Paulos, "El hombre anumérico" Tusquets, Metatemas 20, Barcelona, 1990, pág. 111)
Obviamente el "célebre experimentalista" no existe y lo anterior es una broma, pero la usa muy bien el autor para explicar los fallos en el razonamiento "Refutar la afirmación de que algo existe es a menudo muy difícil. Y también a menudo se toma esta dificultad como prueba de que la afirmación es cierta" (ibid. 112).
Un ejemplo de falacias por el estilo podría encontrarse en aquel que afirma la existencia de los gnomos, u otros seres fantásticos, basándose en que no se puede probar que no existan.
Conocía el chiste del principio en otra versión: Un experimentador, muy seguro de que los hechos "hablan por si sólos", cogió una cucaracha, la puso en un extremo de la mesa y desde el opuesto se puso a llamarla dulcemente "ven cucarachita, ven, ven..." y efectivamente el bicho se movió hacia él. Nuestro investigador anotó pulcramente la velocidad del desplazamiento. Luego le quitó una pata, la puso en el mismo lugar y volvió a llamarla. La cucaracha se acercó, pero claro, más lentamente. Volvió a registrar el nuevo dato. Y así lo hizo hasta que le arrancó las seis (obviamente el experimento tardó mucho porque el pobre insecto con dos, y no digo con una, zigzagueaba como un borracho). Una vez sin sus patitas, volvió a llamarla... y a pesar de sus demandas el pobre animal ni se movió del lugar. Así que nuestro investigador también registró el nuevo hecho.
Con todos los datos en la mano, y luego de reflexionar cuidadosamente sobre ellos, llegó a la siguiente conclusión (que consideró inatacable): La velocidad de un insecto es directamente proporcional a su número de patas. Y cuando éstas desaparecen, se queda sordo.
Ya se sabe, pues, que los hechos hablan por sí mismos :-)
Obviamente el "célebre experimentalista" no existe y lo anterior es una broma, pero la usa muy bien el autor para explicar los fallos en el razonamiento "Refutar la afirmación de que algo existe es a menudo muy difícil. Y también a menudo se toma esta dificultad como prueba de que la afirmación es cierta" (ibid. 112).
Un ejemplo de falacias por el estilo podría encontrarse en aquel que afirma la existencia de los gnomos, u otros seres fantásticos, basándose en que no se puede probar que no existan.
Conocía el chiste del principio en otra versión: Un experimentador, muy seguro de que los hechos "hablan por si sólos", cogió una cucaracha, la puso en un extremo de la mesa y desde el opuesto se puso a llamarla dulcemente "ven cucarachita, ven, ven..." y efectivamente el bicho se movió hacia él. Nuestro investigador anotó pulcramente la velocidad del desplazamiento. Luego le quitó una pata, la puso en el mismo lugar y volvió a llamarla. La cucaracha se acercó, pero claro, más lentamente. Volvió a registrar el nuevo dato. Y así lo hizo hasta que le arrancó las seis (obviamente el experimento tardó mucho porque el pobre insecto con dos, y no digo con una, zigzagueaba como un borracho). Una vez sin sus patitas, volvió a llamarla... y a pesar de sus demandas el pobre animal ni se movió del lugar. Así que nuestro investigador también registró el nuevo hecho.
Con todos los datos en la mano, y luego de reflexionar cuidadosamente sobre ellos, llegó a la siguiente conclusión (que consideró inatacable): La velocidad de un insecto es directamente proporcional a su número de patas. Y cuando éstas desaparecen, se queda sordo.
Ya se sabe, pues, que los hechos hablan por sí mismos :-)
9 dic 2009
Utopías modernas
Leo en el, por diversos motivos excelente libro que hace poco he descubierto, del autor John Gray, "Misa Negra" (Paidós, Bcn, 2008), esta sugestiva reflexión:
"Para la mente utópica, los defectos de toda sociedad conocida no son síntomas de los defectos de la naturaleza humana, sino marcas de una represión universal que, no obstante, pronto tocará a su fin. La historia es una pesadilla de la que debemos despertar, y cuando lo hagamos, nos daremos cuenta de que las posibilidades humanas son infinitas. Calificando los proyectos utópicos de simples ejercicios defectuosos de decisión política se pasa por alto su auténtica naturaleza. Se trata, más bien, de productos de una determinada visión del mundo que, antaño, se encontraba únicamente en las sectas religiosas y revolucionarias, pero que, durante un tiempo, arraigó con fuerza en los gobiernos occidentales: la creencia de que la acción política puede originar una modificación de la conducta humana" (op. cit. pp.37-38)
La mentalidad utópica, que cifra en un futuro más o menos lejano, alcanzado luego de dolorosos y épicos esfuerzos, un estado de felicidad o de mejora radical de nuestras condiciones de subsistencia, es común a la religión y a la política. Sin embargo son muchos los que no advierten esta relación y piensan que la línea divisoria esencial pasa por "dónde" se sitúa ese paraíso previsto: si es en el "cielo", en otra vida después de la muerte... es religión; pero sí el paraíso está en la Tierra, en esta vida, entonces es política.
En realidad la utopía crece con mayor fuerza en algunas situaciones de cambio radical, donde todo parece posible. Nuestra época es una de ellas, y suele vestirse, salvo en el caso de los islámicos, los judíos radicales y los cristianos neocon, con hábitos políticos (hábitos laicos, pero no menos utópicos).
"Para la mente utópica, los defectos de toda sociedad conocida no son síntomas de los defectos de la naturaleza humana, sino marcas de una represión universal que, no obstante, pronto tocará a su fin. La historia es una pesadilla de la que debemos despertar, y cuando lo hagamos, nos daremos cuenta de que las posibilidades humanas son infinitas. Calificando los proyectos utópicos de simples ejercicios defectuosos de decisión política se pasa por alto su auténtica naturaleza. Se trata, más bien, de productos de una determinada visión del mundo que, antaño, se encontraba únicamente en las sectas religiosas y revolucionarias, pero que, durante un tiempo, arraigó con fuerza en los gobiernos occidentales: la creencia de que la acción política puede originar una modificación de la conducta humana" (op. cit. pp.37-38)
La mentalidad utópica, que cifra en un futuro más o menos lejano, alcanzado luego de dolorosos y épicos esfuerzos, un estado de felicidad o de mejora radical de nuestras condiciones de subsistencia, es común a la religión y a la política. Sin embargo son muchos los que no advierten esta relación y piensan que la línea divisoria esencial pasa por "dónde" se sitúa ese paraíso previsto: si es en el "cielo", en otra vida después de la muerte... es religión; pero sí el paraíso está en la Tierra, en esta vida, entonces es política.
En realidad la utopía crece con mayor fuerza en algunas situaciones de cambio radical, donde todo parece posible. Nuestra época es una de ellas, y suele vestirse, salvo en el caso de los islámicos, los judíos radicales y los cristianos neocon, con hábitos políticos (hábitos laicos, pero no menos utópicos).
30 nov 2009
Enrico Malatesta (cita)
"El odio a la represión, el deseo de ser libre y de poder expresar la propia personalidad en toda su magnitud no bastan para hacer de alguien un anarquista. la aspiración a la libertad ilimitada, si no va acompañada del amor por los hombres y del deseo de que todos los demás disfruten de igual libertad, puede dar rebeldes, pero no basta para dar anarquistas: rebeldes que, si les basta con la fuerza, se convierten en seguida en explotadores y tiranos."
Enrico Malatesta. 16 de septiembre de 1922.
Enrico Malatesta. 16 de septiembre de 1922.
24 nov 2009
Clases sociales
La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida.
Chamfort (1741-1794)
Chamfort (1741-1794)
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