Cap. 8. Una historia natural de algunos profetas. De Jesús a Marx

LA IGLESIA, AQUÍ Y AHORA


Índice

1 La iglesia católica actual

1.1 Asociaciones diversas

1.2 Asociaciones católicas más influyentes

1.3 Otros datos interesantes

1.4 Los últimos Papas (a partir del Vaticano II): Juan XXIII ...

2 Bibliografía

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1 La iglesia católica actual


La iglesia católica en el siglo XXI presenta varias caras, bastante diferentes entre sí. Por un lado parece una institución vetusta, de otra época, de capa caída y que a duras penas sobrevive en un mundo dinámico y descreído. Por otra cara, en cambio, es una organización que mueve una ingente cantidad de dinero y que llega a sectores donde los tiempos de renovación apenas influyen. Y ahí tiene poderosas asociaciones con capacidad de influir en la conducta personal y política de las personas. Otra cara es su presencia en la escena internacional a través de otras organizaciones también muy potentes con capacidad de intervenir en la política de los Estados.


La iglesia es capaz de concentrar millones de personas en el sepelio de un Papa, como Juan Pablo II, y a la vez es impotente para modificar la economía y la política de los países dónde es más fuerte. Una combinación extraña de poder, influencia y fracaso, todo al mismo tiempo y con las mismas personas. Desde hace casi dos mil años existe, al principio en comunidades miserables de cristianos que creían que el fin del mundo estaba a la vuelta de la esquina, luego trepando a los más altos escalones del Imperio Romano, y más tarde estabilizándose como una gran organización multinacional dedicada a llevar a la gente por el camino de las nuevas escrituras y el mensaje de Jesús. En tanto tiempo ha habido de todo, de lo bueno y de lo malo, y en este siglo XXI su futuro es tan incierto como el de la humanidad. Nadie sabe adonde vamos y la Iglesia participa de la misma y común ignorancia. 


La situación de la iglesia católica siempre es de naturaleza ambigua ya que si bien todas sus declaraciones intentan ir más allá de la política para centrarse en lo espiritual, por otra parte no puede evitar que lo espiritual cuaje, en algunas circunstancias en tomas de posición en lo político.


Un ejemplo de esta ambigüedad esencial de la iglesia es la posición que ha tomado la iglesia española en el caso del escándalo en el PSOE provocado por el descubrimiento de una red de corrupción en las obras públicas realizadas durante el gobierno del presidente Sánchez. Vease los comentarios de Enric Juliana en La Vanguardia del 21 de junio del 2025:


"Durante su pontificado de doce años, Francisco pidió a las iglesias locales que se alejasen de los combates políticos de sus respectivos países, que tomasen distancia de las luchas de coyuntura, para centrarse en la labor pastoral y en el mensaje social de la Iglesia. Regreso a las viejas líneas de combate. El movimiento de Argüello parece querer sondear la actitud del nuevo papa al respecto.

En los últimos doce años, el episcopado español se abstuvo de promover movilizaciones de carácter político, ante el disgusto de un sector de la derecha que le reclamaba más combatividad. Muerto Francisco, alguien ha decidido en la calle Añastro de Madrid (sede de la CEE) que es el momento de volver a los tiempos del cardenal Rouco Varela, con mayor ímpetu si cabe..." (5JLV, 21.06.25)

La iglesia española es un buen ejemplo de participación política de un sector importante del catolicismo; en este caso, al contrario de otros episodios también de participación política, la iglesia tiene una posición que bien podría calificarse "de derechas" en tanto coincide plenamente con esta opción política. Así se hace constar en el mismo artículo mencionado:

"... Esta misma semana, el arzobispo Luis Argüello participó junto con el líder de Vox, Santiago Abascal, en la presentación de un libro del filósofo Miguel Quintana Paz en Madrid. En ese acto, Abascal pidió al episcopado que recupere la defensa de la unidad de España como “bien moral de la nación española”, concepto expresamente acuñado durante el mandato de Rouco Varela. A su vez Argüello criticó la “comprensión blandengue de los valores” y animó a defender el concepto “patria”. Uno de los objetivos pastorales del arzobispo Argüello en la diócesis de Valladolid es la reactivación del proceso de beatificación de la reina Isabel la Católica, congelado por la Santa Sede en 1998, cuando el papa Juan Pablo II decidió pedir perdón al pueblo judío por la contribución del catolicismo al antijudaísmo a lo largo de los siglos. (Documento 'Nosotros recordamos: una reflexión sobre la Shoa', fechado en marzo  de 1998). El proceso se mantiene paralizado. Argüello no forma parte del colegio cardenalicio..." (ib.)

Pero no siempre es de "derechas". También hay un buen análisis de las relaciones internacionales del Vaticano en el libro de Enric Frattini "La CIA en el Vaticano" (6FCI). Este escritor y periodista, nacido en Perú en 1963  y nacionalizado español, es "Ensayista, novelista, corresponsal en Oriente Medio, periodista, explorador, profesor universitario, analista político, guionista de televisión y conferenciante. Y ha publicado 28 ensayos políticos y 4 novelas, traducidas a 16 idiomas y distribuidas en 42 países. Es reconocido por su enfoque en temas de espionaje, servicios de inteligencia, mafia, terrorismo islámico y asuntos vaticanos." (5IAP) Está bien documentado en sus variados libros y por lo tanto se lo puede tomar en cuenta para conocer lo que en general los diarios omiten, sea porque son investigaciones caras sea porque no interesa divulgar aquello que no tiene una importancia periodística inmediata. 

Frente a las intervenciones de la Santa Sede, como cuenta el mencionado libro de Frattini, en Irán, Vietnam, Cuba, Irlanda... uno puede preguntarse si es legítimo (en relación con los fines religiosos declarados) que el papa o los obispos interfieran en la política de los estados... pero nadie duda, en cambio, que los católicos se apoyen entre sí cuando son perseguidos o se les impone serias restricciones para practicar sus creencias. Y de aquí surge la ambigüedad sino la contradicción de la acción eclesial: ¿hasta dónde se puede llegar en ese apoyo basado en una misma comunión de creencias?

Además son los mismos estados los que colaboran en la citada contradicción, ya que están dispuestos a tratar con la Santa Sede cuestiones políticas o de simple administración de la comunidad católica. Tal como revela el libro de Frattini (6FCI) el Departamento de Estado de EEUU, y también la CIA, han intervenido con el Vaticano en cuestiones tan espinosas como el terrorismo internacional islámico, o en cuestiones nacionales como la acción de la Mafia en Sicilia; cuestiones que en principio son propias del estado italiano.  El escritor Javier Cercas en su conversación con un sacerdote jesuita muy próximo al papa Francisco señala aspectos de esta ambigüedad: "La gente, incluidos los ateos, escucha al papa porque es un líder religioso, porque es el jefe de la Iglesia católica, porque está a la cabeza de una institución que desde hace dos mil años promete la resurrección de la carne y la vida eterna. Por eso se le escucha. Pero la paradoja es que la religión (que es lo esencial, el núcleo de donde brota el poder del papa) prácticamente desaparece del espacio público, o de su discurso en el espacio público, en los medios de comunicación: ahí la religión casi no se menciona, como si no existiese. Ni en el documental de Rosi ni en ninguna parte. ¿No le parece raro?" (0CLD, 98)

La respuesta que yo me atrevo a dar, que no ha sido la que recibió el escritor Cercas, apunta a que en el mismo mensaje de Jesús ya está oculta la contradicción que, también, lo llevó a la cruz. Por un lado su prédica es puramente espiritual, en tanto trata de lo sobrenatural, de la salvación del alma y de alcanzar la vida eterna; pero por el otro lado se refiere a lo que el creyente debe hacer para mostrarse digno de ese premio en el cielo. Y lo que el creyente debe hacer... puede entrar en colisión con lo que le propone el poder de la ciudad, de las autoridades religiosas y de imperio, como fondo permanente donde se desarrolla la convivencia de la gente. Y si se produce tal colisión, entonces el mensaje puramente espiritual de Jesús se ha transformado también en un mensaje político que no se distingue en nada de los demás líderes que propugnan una política similar. Y esa contradicción es insoluble y permanente; de ahí que decir que la iglesia, cualquier iglesia, de cualquier credo, debe mantenerse separada de la política concreta es algo muy difícil de conseguir. 

De estos estudios no se puede concluir que la Iglesia Católica esté en decadencia, ya que su participación en el mundo contemporáneo sigue siendo muy importante. También ayuda a comprender su papel en nuestra sociedad actual si se reúne información sobre los cientos de asociaciones que, bajo su dirección, reúnen mucha gente y mucho dinero. Aquí me gustaría hacer un repaso superficial de todo ese gran mundo oculto, en tanto no sale en las noticias periodísticas ni se discute en ningún gran foro político o cultural. 


1.1 Asociaciones diversas


En la Iglesia Católica, no existen oficialmente “sectas” reconocidas por la propia Iglesia, ya que, según la doctrina y la autoridad eclesiástica, las sectas se definen como grupos que se separan de la verdad bíblico-apostólica y de los contenidos centrales de la fe, y no aceptan la autoridad de los obispos ni del Papa. Por tanto, si un grupo es aprobado y supervisado por la Iglesia, no se le considera una secta desde el punto de vista teológico y eclesial.


Sin embargo, existen numerosas asociaciones, movimientos y grupos de fieles dentro de la Iglesia Católica que, desde una perspectiva sociológica o de opinión pública, pueden ser objeto de debate por ciertas características consideradas “sectarias” (como el aislamiento, el dogmatismo o el proselitismo intenso). Estos grupos, no obstante, permanecen dentro de la estructura eclesial y están reconocidos por la autoridad de la Iglesia.


Según los repertorios oficiales y listados de asociaciones internacionales de fieles, la Iglesia Católica reconoce más de 100 asociaciones y movimientos de ámbito internacional, cada uno con diferentes enfoques y carismas. Algunos de los más conocidos incluyen:


Opus Dei

Comunión y Liberación

Legionarios de Cristo

Movimiento de los Focolares

Cursillos de Cristiandad

Encuentro Matrimonial Mundial

Movimiento de Vida Cristiana

Asociación Internacional Fe y Luz

Servicio Misionero Jóvenes (SERMIG)

Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC)


Y muchos otros, como Cooperadores Amigonianos, Asociación Católica Internacional al Servicio de la Juventud Femenina, etc.


En cuanto a grupos considerados “sectarios” por algunos autores o analistas sociológicos, suelen mencionarse entre 5 y 6 organizaciones de carácter fundamentalista y militante, además del Opus Dei y los Legionarios de Cristo, aunque esto depende del punto de vista y no de la autoridad eclesiástica. Sin embargo, todos estos grupos están reconocidos oficialmente y sometidos a la supervisión de la Iglesia, por lo que no son considerados sectas por la autoridad católica. Aunque un antropólogo o sociólogo tendría sería dificultades para no considerarlas como tal, en tanto sus miembros son separados de sus familias y tienen grandes dificultades para abandonar la organización, además de ser sometidos a un intenso adoctrinamiento que recuerda en mucho a las técnicas de lavado de cerebro. 


Concluyendo: no existe un número fijo de “sectas” reconocidas oficialmente dentro de la Iglesia Católica, ya que la propia Iglesia no considera sectas a los grupos que están bajo su autoridad. Existen más de 100 asociaciones y movimientos internacionales reconocidos. Y sin duda son verdaderas asociaciones que no afectan a la libertad de sus miembros y cuyos fines son perfectamente legítimos. Pero algunos grupos, como el Opus Dei o los Legionarios de Cristo, han sido objeto de críticas y debates por sus características organizativas, pero siguen siendo parte de la Iglesia lo cual no creo que sea bueno para la misma Iglesia en la medida que quiera mantenerse alejada de cualquier sospecha de proteger a sectas o grupos semi secretos. 




1.2 Asociaciones católicas más influyentes 

(informe 5IAP)


La Iglesia Católica reconoce oficialmente una gran variedad de asociaciones y movimientos eclesiales que han adquirido influencia global y local. Según los registros y repertorios oficiales, destacan especialmente las siguientes por su alcance, membresía y reconocimiento institucional:


Movimientos eclesiales y asociaciones internacionales más influyentes:


Camino Neocatecumenal: Fundado en 1964, es uno de los movimientos con mayor presencia internacional y ha sido oficialmente aprobado por la Iglesia.

Movimiento de los Focolares (Obra de María): Fundado en 1943, reconocido oficialmente en 1962, promueve la unidad y la fraternidad en todo el mundo.

Comunión y Liberación: Fundado en 1954, reconocido en 1982, con gran influencia en ambientes universitarios y sociales.

Comunidad de Sant’Egidio: Fundada en 1968, reconocida en 1986, muy activa en iniciativas de paz y ayuda social.

Legión de María: Fundada en 1921, es uno de los movimientos laicales más extendidos en el mundo.

Cursillos de Cristiandad: Movimiento internacional de renovación espiritual y evangelización.

Renovación Carismática Católica: Movimiento de espiritualidad con presencia global y millones de miembros.

Opus Dei: Aunque es una prelatura personal y no estrictamente un movimiento, tiene enorme influencia en la formación laical y profesional. (1) (Ver esta llamada con información reciente, que modifica profundamente esta prematura)


Otras asociaciones y organizaciones reconocidas internacionalmente:


Sociedad de San Vicente de Paúl: Dedicada a la caridad y asistencia social en todo el mundo.

Catholic Relief Services: Agencia de ayuda humanitaria de la Iglesia en Estados Unidos, con impacto global.

Catholic Health Association of the United States: Red de hospitales y servicios de salud católicos en EE.UU., muy influyente en el ámbito sanitario.

Leadership Conference of Women Religious: Agrupa a la mayoría de las congregaciones femeninas en EE.UU..

Maryknoll Fathers and Brothers: Destacados en la labor misionera internacional.

Asociación Internacional de Caridades (AIC): Red global de caridad y acción social.

Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC): Agrupa a las principales universidades católicas del mundo.


Resumen de los movimientos y asociaciones más influyentes


Los movimientos eclesiales como Camino Neocatecumenal, Focolares, Comunión y Liberación, Comunidad de Sant’Egidio, Legión de María, Cursillos de Cristiandad y Renovación Carismática Católica figuran entre los más influyentes y oficialmente reconocidos por la Santa Sede. Además, asociaciones de caridad, educación y salud como la Sociedad de San Vicente de Paúl, Catholic Relief Services y la Catholic Health Association tienen un impacto significativo en la vida social y pastoral de la Iglesia.


Comunidad de Sant’Egidio

https://www.santegidio.org/pageID/1/langID/es/INICIO.html


Movimiento internacional muy activo en iniciativas de paz, mediación de conflictos y asistencia a personas sin hogar, ancianos y migrantes. Andrea Riccardi (6RIA), es el fundador de esta organización.


Actualmente, está presente en más de 70 países y reúne a decenas de miles de personas comprometidas con la evangelización, la caridad y la promoción de la paz.


La comunidad se sustenta sobre tres pilares fundamentales: la oración, la atención a los pobres y el trabajo por la paz. Desde sus inicios, los miembros de Sant’Egidio se han caracterizado por su cercanía a los más necesitados, como personas sin hogar, migrantes, ancianos solos, niños de barrios marginados y otras personas en situación de exclusión social o económica. Su labor se centra en la amistad personal y el acompañamiento, buscando soluciones concretas a las necesidades de cada persona.


Entre sus actividades destacan la distribución de alimentos, servicios de duchas y ropero, atención médica, escuelas de la paz para niños y jóvenes de zonas desfavorecidas, escuelas de idioma y cultura para migrantes y refugiados, y el acompañamiento a ancianos y enfermos. También es reconocida por su defensa de los derechos humanos, como la lucha contra el VIH/sida y la abolición de la pena de muerte.


Como puede apreciarse en la consecución de estos objetivos, que se encuadran sin discusión en el mensaje cristiano, la Comunidad no puede menos que tocar fuertes intereses políticos, y en esa medida realizar, también una labor política; aunque no sea, por supuesto, su función principal.


Movimiento de los Focolares (Obra de María)

https://www.focolare.org/es/


Reconocido oficialmente por la Santa Sede, promueve la fraternidad universal y el diálogo interreligioso, con una amplia red de proyectos sociales y educativos.


El Movimiento de los Focolares, también conocido como Obra de María, es un movimiento eclesial dentro de la Iglesia católica fundado en 1943 en Trento, Italia, por Chiara Lubich durante la Segunda Guerra Mundial. Su objetivo principal es promover la unidad y la fraternidad universal, inspirándose en la oración de Jesús “que todos sean uno” (Jn 17,21).


El movimiento se caracteriza por su vocación al ecumenismo y al diálogo interreligioso, abrazando no solo a católicos, sino también a cristianos de otras confesiones, fieles de distintas religiones y personas sin afiliación religiosa. Su espiritualidad es marcadamente comunitaria y se centra en vivir el Evangelio en lo cotidiano, poniendo el amor al prójimo como eje fundamental.


Los Focolares cuentan con diversas ramas y ámbitos de acción, incluyendo jóvenes, niños, adultos, sacerdotes, consagrados, matrimonios y profesionales de distintos sectores, como educación, salud, economía y arte. Son impulsores de la “economía de comunión”, una iniciativa que busca aplicar los principios del Evangelio en el ámbito económico.


El movimiento está presente en más de 180 países y cuenta con millones de miembros y simpatizantes en todo el mundo. Desde 2021, lo preside Margaret Karram, quien sucedió a Maria Voce.


Naturalmente que ocuparse del ámbito económico puede ser una actividad también espiritual y cristiana; pero volvemos a encontrarnos con la misma ambigüedad señalada al principio, un poco más arriba.


Sociedad de San Vicente de Paúl

https://ssvp.es/


Asociación internacional dedicada a la caridad y asistencia directa a personas necesitadas en todo el mundo. Como se ve es difícil imaginar que el movimiento de una u otra manera no esté en el centro de los problemas que agitan a nuestro mundo presente. 


Renovación Carismática Católica y otros movimientos eclesiales.

https://rcc-es.com/ 


Estos movimientos, junto con Cursillos de Cristiandad y el Camino Neocatecumenal, tienen un gran impacto en la vida comunitaria, la formación espiritual y el acompañamiento social de millones de personas, especialmente en América Latina y Europa. Esta inmensa red de asociaciones y movimientos constituyen, en conjunto una gran fuerza social, económica y política, pero que actúa de manera invisible, en tanto no produce titulares diarios en la prensa. Así tal actividad no es que sea invisible a posta, sino que no es tan significativa como para ser conocida por gente que no se ocupa de lo mismo. 


Así la Renovación Carismática Católica, por ejemplo, nació en 1967 en la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh (Estados Unidos), cuando un grupo de estudiantes católicos tuvo una experiencia intensa del Espíritu Santo durante un retiro, lo que se conoció como el “bautismo en el Espíritu”.Luego se extendió rápidamente a otras universidades y países, influenciada por el movimiento pentecostal y por la apertura del Concilio Vaticano II a los carismas y la participación laical. Fue reconocida y alentada oficialmente por la Iglesia católica, especialmente bajo el pontificado de Pablo VI, quien designó al cardenal Leo Jozef Suenens como su guía y representante eclesial. Este es un ejemplo de una actividad intensa pero limitada a un estrecho círculo de creyentes, y por lo tanto sin producir ninguna información que se registre en la prensa, a menos que su actividad entre en colisión, en algún momento, con intereses políticos opuestos. 


1.3 Otros datos interesantes: 

(5IAP)


En España, la Iglesia Católica gestiona más de 8.800 centros sociales y asistenciales, con especial atención a la promoción del empleo, la defensa de la vida y la familia, y el apoyo a mujeres en situación de exclusión.


En 2023, la Iglesia atendió a más de 38.000 mujeres víctimas de violencia y gestionó más de 2.800 programas para personas en riesgo de exclusión social.


Las fundaciones católicas se financian principalmente a través de donaciones privadas de particulares, empresas y, en ocasiones, de subvenciones públicas o de otras instituciones, tanto locales como internacionales. Estas aportaciones permiten a las fundaciones desarrollar proyectos educativos, sociales, pastorales y humanitarios en todo el mundo. Su financiación suele estar ligada a la generosidad de benefactores y, en algunos países, las donaciones pueden ser deducibles fiscalmente, lo que incentiva aún más el apoyo económico.


El alcance de las fundaciones católicas en la sociedad es muy amplio. Abarcan desde la formación de sacerdotes y laicos hasta la ayuda humanitaria, la atención a migrantes, la educación, la salud, la promoción de la justicia social y la defensa de los derechos humanos. Entre las fundaciones más destacadas se encuentran:


Fundación CARF: Apoya la formación de sacerdotes y laicos, especialmente en países en vías de desarrollo, generando un efecto multiplicador positivo en las comunidades locales. Pertenece al OPUS DEI: 


https://fundacioncarf.org/conoce-fundacion-carf/?gclid=cjwkcaiavoqsbhb9eiwa9xtwgd6munhjxystaaxpnvxvd4_7xezpczxnfgl1lo-in2qgqktdm-bdshocruoqavd_bwe


Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN): Se centra en la evangelización y el apoyo a comunidades vulnerables, tanto en países desarrollados como en aquellos con dificultades económicas o políticas.


https://www.ayudaalaiglesianecesitada.org/motivos-esperanza?utm_source=search&utm_medium=ads&utm_campaign=P2503&utm_content=search-gads-60aniversario&Package=P65&gad_source=1&gad_campaignid=22578588856&gbraid=0AAAAApbnhQMMtUVRg91CZdKYb_h46tZgZ&gclid=Cj0KCQjwsNnCBhDRARIsAEzia4BJmrKFUrUHNBCPL4ycQr4GuFv5eh-8xSQ28QY8IPVbMyQP8FQ0P78aAjgkEALw_wcB


Obras Misionales Pontificias (OMP): Promueve la labor misionera y educativa, ayudando a la formación de líderes y la construcción de infraestructuras básicas.


https://omp.es/colabora/?gad_source=1&gad_campaignid=21687254091&gbraid=0AAAAACpMjfzkFXdC4VS6nVlaaJSqA1ujV&gclid=Cj0KCQjwsNnCBhDRARIsAEzia4A32mD8kDUgDCXxlBem8rdlZcJQTsicLZLE0vL_XSxuKmRq-G6oeM4aAjPdEALw_wcB


Fundación Raskob para Actividades Católicas: Financia proyectos pastorales, educativos y socioeconómicos en Estados Unidos y otros países, especialmente en África, Asia, Latinoamérica y Europa del Este.


https://crtn.org/la-fundacion-raskob/


Conrad N. Hilton Fund for Sisters: Apoya iniciativas de religiosas católicas en el mundo, centradas en la atención a mujeres, niños, salud, agua, alimentación, educación y medio ambiente.


https://www.hiltonfundforsisters.org/


Estas fundaciones, junto con muchas otras, no solo proporcionan recursos materiales y financieros, sino que también ofrecen apoyo espiritual y moral, contribuyendo a la cohesión social, la promoción de valores éticos y la atención integral a las personas más necesitadas. Su impacto se extiende a millones de personas en todo el mundo, especialmente en regiones con mayores carencias, y colaboran estrechamente con otras organizaciones católicas y no-gubernamentales para maximizar su alcance social y humanitario.


Las fundaciones católicas captan fondos de diferentes niveles sociales mediante una combinación de estrategias profesionales y participativas, adaptadas a la realidad de cada comunidad y a la diversidad de donantes potenciales. Entre los métodos más utilizados destacan los siguientes:


Donaciones individuales: Se promueve la participación de personas de distintos niveles socioeconómicos mediante campañas de sensibilización, invitaciones a donar de forma regular o puntual, y el uso de plataformas digitales que facilitan el proceso de donación, haciéndolo accesible y seguro. Esto permite captar desde pequeñas aportaciones mensuales hasta donaciones más significativas. Pero los hechos demuestran que tales donaciones nunca son suficientes para soportar el gran gasto que actividades sociales realiza la Iglesia. 


Campañas de financiación colectiva (crowdfunding): Estas campañas permiten involucrar a un gran número de personas, independientemente de su capacidad económica, motivándolas a contribuir pequeñas cantidades en apoyo a proyectos concretos. Se difunden a través de redes sociales y plataformas especializadas, lo que amplía el alcance a diferentes segmentos sociales.


Eventos de recaudación de fondos: Se organizan actividades como cenas benéficas, conciertos, maratones o sorteos, que no solo recaudan fondos sino que también fomentan la participación y el sentido de comunidad entre personas de distintos niveles sociales.


Relaciones con empresas y fundaciones privadas: Las fundaciones católicas establecen alianzas con empresas y otras fundaciones, que pueden aportar recursos económicos, materiales o apoyo técnico, ampliando así la base de financiación y el impacto social. Estas alianzas son en sí algo paradójicas, ya que la Iglesia para acercarse a los pobres tiene que tener excelentes relaciones con los más ricos. 


Capacitación y profesionalización del fundraising: Las entidades católicas cada vez más apuestan por la formación de equipos especializados en recaudación de fondos, lo que les permite diseñar estrategias efectivas, establecer relaciones a largo plazo con donantes y asegurar la sostenibilidad de sus proyectos. La profesionalización también fomenta la transparencia y la confianza, atrayendo a donantes de diferentes perfiles. En este sentido el Opus Dei es de las organizaciones más eficaces de la Iglesia. 


Programas de padrinazgo y apoyo específico: Se invita a personas o familias a apadrinar proyectos o beneficiarios concretos, como la formación de seminaristas o el apoyo a programas educativos, lo que genera un compromiso personalizado y duradero. Me imagino que se trata de personas, o familias, con bastante dinero sobrante para participar de estos padrinazgos. 


Subvenciones y ayudas públicas: Las fundaciones católicas acceden a convocatorias de ayudas públicas de ayuntamientos, gobiernos regionales o instituciones internacionales, lo que les permite complementar sus recursos y ampliar su impacto social.


Estas estrategias permiten a las fundaciones católicas llegar a personas de diferentes niveles sociales, involucrando tanto a quienes pueden realizar pequeñas aportaciones como a quienes pueden donar cantidades mayores o apoyar de otras formas, fortaleciendo así la misión social y evangelizadora de la Iglesia.



Además de las actividades mencionadas la Iglesia emplea una variedad de técnicas específicas para involucrar a comunidades con bajos recursos, combinando acciones prácticas, acompañamiento espiritual y estrategias de empoderamiento comunitario. Estas son algunas de las más efectivas, según la experiencia y registros de organizaciones eclesiales:


Acciones de servicio directo:


Organización de comidas comunitarias gratuitas, donde se fomenta la hospitalidad y la conversación para crear lazos y confianza. No he tenido nunca el placer de asistir a alguna. Sospecho que solo son invitados los que se acercan a las iglesias parroquiales. 


Bancos de alimentos, campañas de recolección de ropa y refugios de emergencia para cubrir necesidades básicas inmediatas. Aquí la actividad de Cáritas es muy visible. 


Equipos de servicio comunitario:


Creación de equipos dedicados a identificar y atender necesidades locales, como reparaciones en viviendas, apoyo a ancianos o gestión de despensas de alimentos. Como dijo el papa Francisco en el 2020: "Si la Iglesia se desentiende de los pobres deja de ser la Iglesia de Jesús y revive las viejas tentaciones de convertirse en una élite intelectual o moral" (Javier Cercas, 0CLD, 23). Es muy misericordioso que la Iglesia de Jesús se preocupe por los pobres; aunque hay que observar que existen vacíos sensibles en lo que se refiere a las causas de porque los pobres no pasan de serlo. 


Apoyo educativo y cultural:


Clubes de ayuda con los deberes y tutorías para estudiantes, lo que contribuye al éxito académico y a la integración familiar... y de paso reclutar nuevas almas. 


Proyectos artísticos comunitarios para fomentar la creatividad, el sentido de pertenencia y la conexión entre vecinos. No he visto en mi vida ningún proyecto de este plan. Me temo que es solo una expresión de deseos. 


Movilización y participación comunitaria:


Caminatas de oración y marchas por la comunidad, mostrando cercanía y apoyo espiritual a los residentes. En España más allá de los actos que no se si son religiosos o folklóricos, no he visto nada. 


Reuniones participativas donde se identifican problemas y soluciones en conjunto, empoderando a la comunidad para que tome decisiones y exija sus derechos ante las autoridades. Si esto no es "acción política" baje dios y véalo. 


Alianzas y redes:


Colaboración con organizaciones locales, ONGs y empresas para ampliar el alcance y la efectividad de los proyectos sociales. Esta actividad es la que veo más difícil de observar, y por lo tanto de apreciar. Si tal colaboración se realiza es algo que aún no puedo discernir. 


Promoción del voluntariado y formación de agentes capacitados para el servicio de la caridad. Otro caso dónde la Iglesia bordea claramente actividades que si no tienen un fin político sí lo son por sus consecuencias prácticas. 


Enfoque holístico e integral:


Las iglesias abordan tanto las necesidades materiales como las espirituales, emocionales y sociales, ofreciendo acompañamiento pastoral, consejería y actividades de integración. Esta clase de actividad fue muy solicitada por el Papa Francisco, que, justamente, quería una Iglesia que fuera "un hospital de campaña". 


Impulsan el desarrollo comunitario sostenible, como proyectos de microfinanzas, capacitación laboral y empoderamiento económico.


Defensa y sensibilización:


Promueven la justicia social, denuncian estructuras que perpetúan la pobreza y dan voz a quienes socialmente no la tienen. La Teología de la Liberación se tomó en seria esta actividad y fue condenada duramente durante el papado de Juan Pablo II. 


Involucran a la comunidad en la incidencia política para mejorar servicios públicos y condiciones de vida. Un principio tan ambiguo que permite cualquier actividad bajo el manto eclesial. 


Estas técnicas permiten a las iglesias no solo aliviar necesidades inmediatas, sino también fortalecer el tejido social, empoderar a las personas y promover cambios sostenibles en comunidades con bajos recursos; o por lo menos así se vende. 


Pero esta lista anterior puede dar una idea equivocada de las actividades de la Iglesia Católica ya que no todas las archidiócesis ni sus parroquias desarrollan las mencionadas aquí. La actividad local es muy variable y depende tanto del obispado cuanto de los sacerdotes y sus congregaciones. Puede ser y sucede a menudo que no se haga nada o muy poco en términos de actividad misionera o apostólica. Así que hay que relativizar las actividades mencionadas para situarlas en tiempo y lugar cada una de ellas. 


Además la bajada de vocaciones sacerdotales y de la asistencia a los oficios religiosos, sobre todo en Europa, pone en riesgo estos programas; pero la iglesia no ofrece información sobre como esta disminución de la religiosidad general está influyendo en sus actividades; sin embargo algunos libros, como el de Andrea Riccardi alerta sobre la crisis actual que se cierne sobre la Iglesia como institución. Otra cosa son los cultos religiosos protestantes que crecen a su libre albedrío, pero que también desaparecen con la misma velocidad. 



1.4 Los últimos Papas (a partir del Vaticano II)


El Concilio Vaticano II fue el vigésimo primer concilio ecuménico de la Iglesia católica, convocado por el papa Juan XXIII y anunciado el 25 de enero de 1959. Su objetivo principal era analizar y renovar la relación entre la Iglesia y el mundo moderno, buscando una apertura y un diálogo con la sociedad contemporánea.


Se desarrolló en cuatro sesiones principales. La primera fue inaugurada por Juan XXIII en octubre de 1962, y tras su fallecimiento en junio de 1963, las siguientes sesiones fueron presididas por su sucesor, el papa Pablo VI, hasta la clausura el 8 de diciembre de 1965. 


El Concilio contó con la participación de alrededor de dos mil obispos y otros líderes religiosos de todo el mundo, así como observadores de otras confesiones cristianas, lo que lo convirtió en el más representativo y diverso de la historia de la Iglesia.


Entre los principales objetivos del Concilio Vaticano II destacan:

Promover el desarrollo de la fe católica.

Renovar la vida moral de los fieles.

Adaptar la disciplina eclesiástica a los nuevos tiempos.

Abrir la Iglesia al diálogo con el mundo moderno y con otras religiones.


El Concilio introdujo cambios significativos, como la reforma litúrgica, permitiendo el uso de las lenguas vernáculas en la misa y favoreciendo una mayor participación de los laicos (por el contrario la supresión del latín en la misa hizo que los fieles que se trasladasen de país dejaron de entenderla si no comprendían el idioma local), quienes pasaron a ser reconocidos también como partícipes de la función sacerdotal, profética y real de Cristo. Además, se revisaron y actualizaron documentos fundamentales como la Constitución Lumen Gentium sobre la Iglesia, y la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la liturgia.


* Juan XXIII


El 28 de octubre de 1958 en la duodécima votación fue elegido el cardenal Angelo Giuseppe Roncalli con el nombre de Juan XXIII. Un nombre inesperado, que no se usaba desde principios del siglo XIV. Antes había un Juan XXIII depuesto por el Concilio de Constanza en el 1415 acusado de piratería, asesinato, violación, sodomía e incesto (16NLP, 561). Más adelante el Papa explicó que una de las razones de su elección fue "recuperar ese nombre evangélico que había caído en el deshonor" (Ib.) El pontificado de Juan XXIII (1958-1963) fue breve pero, contra todo pronóstico que se lo veía como un papa de transición, profundamente transformador para la Iglesia católica.


Giuseppe Roncalli era un erudito de san Carlos Borromeo, el que fue arzobispo de Milán en el XVI y figura destacada de la Contrarreforma. Escribió sobre él un tratado de cinco volúmenes, y este estudio le sirvió para ser descubierto y escalar en la curia romana (16NLP, 562)


No bien llegó al papado planificó tres proyectos de gran envergadura: reunir un Sínodo Diocesano, convocar un Concilio Ecuménico y promover una revisión del Derecho Canónico.


Este sínodo, el primero en la historia del papado, se reunió en Letrán en enero de 1960; apuntó a un cambio eclesial hacia un cuerpo colegiado, con el Papa y los obispos en comunión y para ello se promovió un debate libre, sin ninguna restriccion, sobre la situación de la iglesia. Tal reunión contrastaba con la política del anterior Pio XII que había sido fríamente autocrática donde solo él impartía órdenes y los demás solo tenían la opción de obedecer. De una iglesia monárquica absoluta a una monarquía democrática, por así decirlo. 


La convocatoria del Concilio Vaticano II (de hecho el 21º Concilio Ecuménico de la Iglesia) reunió el 11 de octubre de 1962 a 2.540 delegados, la mayoría obispos y superiores de órdenes religiosas; la mayor concentración realizada en cualquier concilio en la historia de la Iglesia. Casi la mitad no eran europeos: 250 africanos, un número aproximado de asiáticos y 600 de América Latina. 17 Iglesias ortodoxas y protestantes estaban representadas por observadores. 

El principal enfoque conciliar fue pastoral, buscando la actualización o aggiornamento de la Iglesia. Se creó el Secretariado para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Se renovó la Curia Romana nombrando cardenales de todo el mundo, incluyendo a los primeros cardenales no europeos en siglos, lo que diversificó el gobierno de la Iglesia.


Juan XXIII fue el primer papa en salir de las murallas vaticanas para visitar parroquias, hospitales y cárceles... y sobre todo otros países dónde la religión cristiana católica necesitaba su apoyo personal, y, también estableció la tradición de rezar el Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico.Dirigió la encíclica Pacem in terris a “todos los hombres de buena voluntad”, promoviendo la paz mundial y el diálogo con líderes de diferentes ideologías, sobre todo con los judíos eliminando los términos despectivos hacia ellos que la liturgia contenía. Cuando murió el rabino jefe de Roma fue a rezar por él en la ceremonia fúnebre; lo cual demuestra lo cerca que estuvo el Papa católico de derribar las ancestrales diferencias con la religión madre: el judaísmo. 


Juan XXIII falleció el 3 de junio de 1963 a raíz de un cáncer, antes de concluir el Concilio Vaticano II (que terminó el 8 de diciembre de 1965). Beatificado en el año 2000.



* Pablo VI


El pontificado de Pablo VI (1963-1978) fue uno de los más influyentes del siglo XX para la Iglesia católica. Tras la muerte de Juan XXIII, fue elegido papa y decidió continuar y concluir la segunda parte del Concilio Vaticano II, marcando así su liderazgo con la voluntad de renovar la Iglesia y adaptarla a los desafíos del mundo moderno.


Entre los principales logros y características de su pontificado destacan:


Conclusión y aplicación del Concilio Vaticano II: Pablo VI condujo personalmente las tres últimas sesiones del Concilio, asegurando la promulgación de sus documentos y la puesta en marcha de las reformas litúrgicas y pastorales, entre ellas la introducción de la misa en lenguas vernáculas y la mayor participación de los laicos.


Reforma de la Curia y creación de nuevos organismos: Modernizó la estructura de gobierno de la Iglesia, creando el Sínodo de los Obispos y nuevos organismos para el diálogo con otras religiones y con los no creyentes. Inició, así un proceso de descentralización eclesial que era el polo opuesto de los que papas anteriores, especialmente Pio XII, habían querido. Retiro obligatorio de los Obispos a los 75 años, y los Cardenales solo pudieron participar de los futuros cónclaves hasta cumplir los 80 años. 


Diálogo ecuménico e interreligioso: Fue pionero, también, en el acercamiento a otras confesiones cristianas y religiones, con gestos históricos como el encuentro con el Patriarca ortodoxo Atenágoras I en Tierra Santa y la anulación de las excomuniones entre Roma y Constantinopla.


Viajes internacionales: Fue el primer papa en viajar por los cinco continentes, visitando Tierra Santa, India, la ONU en Nueva York, y otros lugares, llevando el mensaje de la Iglesia al mundo.


Enseñanzas y documentos: Publicó encíclicas relevantes como Ecclesiam suam (sobre el diálogo), Populorum progressio (sobre el desarrollo de los pueblos) y Humanae vitae (sobre el control de la natalidad), esta última muy controvertida por ratificar la enseñanza tradicional de la Iglesia sobre la vida y la familia. Esta última encíclica le trajo el rechazo masivo de sacerdotes latinoamericanos y fue un punto negro en el proceso de modernización de la Iglesia. También la derecha tradicionalista se le opuso fuertemente. El arzobispo Marcel Lefebvre funda la "Sociedad de San Pio X" que entre otras cosas propugnó el mantenimiento de la Misa Tridentina. 


Compromiso social y defensa de la vida: Promovió la justicia social, la paz mundial y la solidaridad con los más necesitados, defendiendo la dignidad humana y la integridad del matrimonio.


En 1978 el secuestro y asesinato del político democristiano Aldo Moro, y también su amigo, le afectó fuertemente. Murió el domingo 6 de agosto de ese mismo año.

Fue canonizado por el papa Francisco en 2018, reconociendo su santidad y su dedicación a la Iglesia y a la humanidad.


* Juan Pablo I


Después de Pablo VI, quien falleció el 6 de agosto de 1978, fue elegido papa Albino Luciani, quien tomó el nombre de Juan Pablo I. Su pontificado fue muy breve, pues murió solo 33 días después, el 28 de septiembre de 1978. 


Su elección no fue bien vista por el sector más derechista de la iglesia. Se dudaba de su sentido "práctico" lo cual podría significar que metería mano a los enjuagues del cardenal Marzinkus y su banco vaticano. 


“—En aquellos momentos —me dijo durante mi investigación un cardenal que no participó en el cónclave por motivos de edad—, la opinión de que la elección de Luciani había sido un grave error estaba cada vez más extendida. Era habitual oír decir que era un personaje con un corazón demasiado puro para comprender determinadas actuaciones y tradiciones seculares. Sobre todos sus afirmaciones sobre la necesidad de una Iglesia sin riquezas pusieron nerviosa a mucha gente.” Así lo comenta el periodista vaticanista Vicens Lozano en 556LIP, 180.


El  hecho de que durara tan poco como Papa fue muy comentado en su momento, y como era de suponer las teorías sobre una muerte no natural empezaron a correr por todo el mundo. Este es un episodio que, como la muerte de John F. Kennedy siempre alimentará teorías de la conspiración. De todos modos transcribo las serenas reflexiones de un autor, John J. Norwich, que me merece todos mis respetos.  


"¿Fue Juan Pablo I asesinado? Desde luego hay razones para pensar que así fue. Para sus sesenta y siete años tenía una salud excelente; no se le hizo ningún examen post mortem o autopsia, la Curia estaba a todas luces asustada y fueron pillados en una serie de pequeñas mentiras sobre la manera en que murió y cómo se encontró su cuerpo. Sí, además, tal como se creía ampliamente, estaba a punto de sacar a la luz un gran escándalo financiero en el que la Banca Vaticana y su director, el arzobispo Paul Marcinkus, estaban profundamente implicados, con, como mínimo, tres delincuentes internacionales -uno de ellos, Roberto Calvi, del Banco Ambrosiano, fue encontrado ahorcado bajo el puente Blackfriars de Londres-, cabía pensar que se habría hecho lo que fuera necesario para impedírselo. Por otra parte el Vaticano es un lugar idóneo para cometer un asesinato. Es un Estado independiente, sin un cuerpo de policía propio; la policía italiana solo puede entrar si es invitada a hacerlo, pero no lo fue." (cita de John Julius Norwich en 16NLP, 572)


También entre los autores que se inclinan por la hipótesis del envenenamiento está Vicens Lozano, el experimentado periodista vaticanista de TV3, que en su libro cuenta como una fuente de la inteligencia vaticana le llegó a contar como se había podido realizar este hecho, en el que había participado, como ejecutora principal, una monja que puso el veneno en la leche nocturna que acostumbraba a ingerir el papa. (Ver 56LIP). De todos modos hay otros autores, como John Cornwell, citado por J.J. Norwich, que argumentan en contra de esta hipótesis. 


Dejando estas especulaciones sin fin tras el deceso de este desgraciado papa el siguiente fue su polo opuesto, Karol Wojtyła; un resultado también inesperado para la Curia italiana, según los cronista de la época. El cardenal polaco adoptó el nombre de Juan Pablo II, iniciando así uno de los pontificados más largos del siglo XX



* Juan Pablo II


El pontificado de Juan Pablo II (1978-2005) fue uno de los más largos y significativos de la historia moderna de la Iglesia católica, durando casi 27 años. Karol Józef Wojtyła, de origen polaco, fue el primer papa no italiano en más de cuatro siglos y el primero procedente de un país comunista.


El Cardenal Wojtyla fue un hombre excepcional. A sus 58 años ya era un poeta y dramaturgo publicado, esquiador y alpinista consumado y hablaba con fluidez seis idiomas (algunos dicen que diez). Curso estudios en la Universidad de Cracovia cuando la invasión alemana de Polonia, el 1 de septiembre de 1939 esta fue clausurada. trabajo en diferentes oficios, incluso en una cantera, y mantuvo relaciones con una chica antes de decidirse por el sacerdocio a la edad, algo tardía, de 22 años. Luego de tres años de sacerdote de parroquia volvió a la universidad para estudiar filosofía. Nombrado obispo a los 38 años, cinco años después Pablo VI lo nombró arzobispo de Cracovia. 


Luego de su elección como Papa tomó el nombre de Juan Pablo II. Dio todo su apoyo al movimiento polaco Solidaridad y a su líder, Lech Walesa "al que podría haber financiado en secreto a través del arzobispo Marcinkus y la Banca Vaticana. Tal como dijo en una ocasión Mijaíl Gorbachov, la caída del telón de acero hubiera resultado imposible sin Juan Pablo II". (16NLP, 574)


Principales características y logros:


Presencia global y viajes: Realizó 104 viajes apostólicos internacionales, visitando 129 países y llevando el mensaje de la Iglesia a los cinco continentes. Su actividad pastoral fue inédita en la historia papal, con 146 visitas pastorales en Italia y la visita a la mayoría de las parroquias romanas. En 1982 hizo la primera visita a G.B. en su historia, rezando en la catedral de Canterbury. En marzo del 2000 visitó Israel, en el 2001 se convirtió, en Damasco, en el primer Papa que rezaba en una mezquita. Como se ve estaba dispuesto a romper todos los moldes.

Creó la Jornada Mundial de la Juventud, renovando el vínculo entre la Iglesia y los jóvenes creyentes, pero no fue un "progresista" en materia religiosa: "...Sus catorce encíclicas demuestran que era un reaccionario, que tozudamente insistía en las viejas enseñanzas católicas sobre la eutanasia, el aborto, el sacerdocio de las mujeres, la homosexualidad y el matrimonio de parejas del mismo sexo. Los que habían puesto sus esperanzas en su antecesor para un gran cambio en las políticas sobre los métodos anticonceptivos -permitiendo el uso de preservativos, aunque solo fuera para prevenir la propagación del SIDA-, sabían muy bien que no podían esperar nada de eso por parte de Juan Pablo II..." (16NLP, 575).


Eso sí, beatificó a 1340 personas, hombres y mujeres, e hizo 483 nuevos santos; más de lo que habían sido canonizados durante los últimos cinco siglos. Además de las 14 encíclicas, publicó 15 exhortaciones apostólicas, 11 constituciones apostólicas y 45 cartas apostólicas, además de varios libros. 


Sobrevivió a un atentado el 13 de mayo de 1981; un pistolero turco Alí Agca disparó sobre él en tres ocasiones casi a quemarropa. Tras cinco horas de cirugía y la pérdida de tres cuartos de su sangre, su convalecencia fue larga, pero ya respuesta en 1982 continuó con su extenuante programa de viajes por todo el mundo. El pistolero citado estaba relacionado con los servicios de inteligencia búlgaros y Juan Pablo lo visitó en 1983 en la cárcel y parece que quedaron en muy buenos términos.  


Fue un ardiente anticomunista y como tal promovió a todas las organizaciones de derecha, como el Opus Dei, que le permitían atacar de manera indirecta a la URSS. No tuvo reparos en financiar las actividades subversivas en su tierra, Polonia, financiando de manera ilegal con grandes sumas de dinero al sindicato Solidaridad. En esta lucha activa contra el comunismo en todos los frentes contó con la inestimable ayuda de otra organización católica, Los legionarios de Cristo: 


La Legión de Cristo vivió su periodo de esplendor durante el pontificado de Juan Pablo II. Wojtyla cultivó la amistad de Maciel (el sacerdote pedófilo fundador de esta asociación), que, con sus abundantes donaciones económicas a la Santa Sede, ayudó a paliar las consecuencias de un periodo de delicada falta de liquidez. Muchos de los millones conseguidos por Maciel sirvieron también para financiar el sindicato polaco Solidaridad, de Lech Walesa, en su lucha contra el régimen comunista. Aunque la prelatura personal del papa polaco fue el Opus Dei, Wojtyla nunca ocultó la estima que profesaba por Marcial Maciel y sus «legionarios». ¡Les debía muchísimos favores!” (56LIP, 228)


Murió el 2 de abril de 2005, cuarenta y seis días antes de cumplir los 85 años. A la Misa de Réquiem, celebrada en su memoria seis días después, asistieron algo más de cuatro millones de personas, lo que constituyó la peregrinación cristiana más grande de la historia. 


Fue un Papa de combate, que utilizó todo lo que su poder le permitía para su campaña anticomunista y de afianzamiento de su Iglesia tradicionalista. Beatificado en el 2011 pronto fue canonizado en el 2014. La Iglesia lo elevó a los altares en una costumbre, ya establecida, que recordaba a la de los emperadores romanos que se convertían en dioses una vez muertos. 




* Benedicto XVI


El Cardenal Joseph Ratzinger, que presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe, antiguo Santo Oficio, fue el séptimo Papa alemán, aunque el primero desde el siglo XI.


El pontificado de Benedicto XVI (2005-2013) fue breve pero muy intenso, marcado por su profunda formación teológica y su voluntad de reafirmar la identidad doctrinal y espiritual de la Iglesia católica en un mundo cada vez más secularizado.


Pese a ser un teólogo de gran inteligencia y altísima erudición su pontificado pronto se enfrentó a fuertes dificultades: "En poco más de dos años consiguió irritar seriamente a tres importantes comunidades religiosas: en primer lugar a los musulmanes, después a los judíos y luego a las Iglesias protestantes. La primera metedura de pata se produjo durante una lectura que ofreció menos de dieciocho meses después de su ascenso al Papado, en su antigua universidad de Regensburg el 12 de septiembre de 2006. 


"Mostradme -dijo-, lo que Mahoma introdujo y sólo encontraréis el mal y lo inhumano, además de su orden de difundir la fe que profesaba, por medio de la espada". (...) 


También irritó a los protestantes sin necesidad. Una declaración suya del 11 de julio de 2007 decía lo siguiente: 


"Es difícil ver como el título de "Iglesia" podría atribuirse a [comunidades protestantes], dado que estas no aceptan la noción teológica de la Iglesia en el sentido católico y carecen de elementos considerados esenciales para la Iglesia Católica."(...) 


Aún menos popular fue la siguiente revocación de la excomunión de cuatro obispos disidentes de la "Sociedad de San Pio X" del arzobispo Lefevbre, entre los que se encontraba el obispo Richard Williamson, tristemente célebre por su continuada negación del Holocausto." (16NLP, 577)


Benedicto XVI buscó fortalecer la doctrina tradicional de la Iglesia, promoviendo el uso de la misa tridentina y de la lengua latina (su renuncia al papado se formuló frente a los obispos en perfecto latín, y la mayoría de los asistentes no se dieron cuenta de lo que el Papa anunciaba, salvo una antigua periodista vaticana que si conocía la lengua del Lacio); También revivió las antiguas vestimentas papales.


Un problema de gran gravedad que tuvo que afrontar fue el escándalo de los abusos sexuales. La cuestión empezó en Irlanda, con terribles revelaciones de abusos infantiles generalizados en escuelas y orfanatos católicos. Estas revelaciones pronto tuvieron su eco en toda Europa y en los Estados Unidos. Benedicto impulsó una política de tolerancia cero frente a los abusos sexuales dentro de la Iglesia, estableciendo normas más estrictas y expulsando a clérigos implicados. Fue el primer papa en pedir perdón explícitamente a las víctimas y en reunirse con ellas en varias ocasiones. Sin embargo su reacción fue tachada como mínima y demasiado tardía por parte de muchos católicos en todos los países dónde se denunciaron estos hechos


Benedicto, al que nadie podía discutirle su profundo conocimiento de la teología católica, abogó por el diálogo entre fe y razón, y advirtió repetidamente sobre los peligros del relativismo moral, subrayando que solo la verdad puede fundamentar una sociedad justa. Publicó tres encíclicas (Deus caritas est, Spe salvi y Caritas in veritate), en las que profundizó sobre el amor, la esperanza y la caridad como fundamentos del mensaje cristiano.


También viajó, aunque mucho menos que su predecesor; realizó 24 viajes apostólicos internacionales, participó en tres Jornadas Mundiales de la Juventud y en un Encuentro Mundial de Familias. Proclamó 45 santos y 855 beatos, entre ellos Juan Pablo II.


Benedicto XVI no es fácil de clasificar, mucho menos espectacular que los papas anteriores (excluyendo a Juan Pablo I) en cambio su figura de estudioso y pensador da mucho para analizar, como bien dice el periodista y escritor Vicens Lozano: 


Calificar y analizar el breve pontificado de menos de ocho años de Benedicto XVI no es fácil. Lo he intentado en varias ocasiones en crónicas, reportajes, artículos y tertulias, y siempre me ha surgido el pesar y la sensación de no haber captado toda la dimensión de su figura. Ratzinger, al margen de los aspectos continuistas que lo vinculan con su predecesor, y más allá de su visión tradicionalista y conservadora de la Iglesia, es un personaje con una complejidad de pensamiento que no tienen ni Juan Pablo II ni Francisco. Su personalidad, vinculada a unos conocimientos teológicos de muy alto nivel, se revela en los libros que nos ha dejado, en sus tres encíclicas y en centenares de homilías, un desafío de comprensión que escapa al objetivo de este libro, pero que creo que es necesario desarrollar cuando se aborda la tarea de intentar conocerlo.” (56LIP, 299)



El 11 de febrero de 2013 anunció su renuncia al papado, que se hizo efectiva el 28 de febrero, convirtiéndose en el primer papa en renunciar en casi 600 años. Asumió el título de papa emérito y se retiró a una vida de oración y estudio hasta su fallecimiento en 2022. Esta última etapa transcurrió no sin algunos altibajos importantes ya que, como se verá más abajo, los sectores eclesiásticos de extrema derecha lo intentaron convertir en su líder contra los cambios propugnados por el Papa Francisco, llegando a un punto en que las relaciones cordiales iniciales con su sucesor se fueron agriando hasta llegar a encolerizar al nuevo papa. 



* Francisco


Llegamos al penúltimo papa y que, junto con Juan XXIII, revolucionó la Iglesia de una manera diferente a los pontífices anteriores y, tal vez, a los posteriores. Un hombre que nació en un país, Argentina, que ha dado varias figuras mundiales a pesar de no estar entre los primeros por su capacidad económica o política. Probablemente el país más europeo de latinoamérica y que con Francisco ha mostrado que este cruce extraño de muchas nacionalidades en el cono sur sigue dando sorpresas. 


Los analistas coinciden en que el pontificado del papa Francisco, iniciado el 13 de marzo de 2013, ha sido uno de los más transformadores y mediáticos de la historia reciente de la Iglesia católica. Jorge Mario Bergoglio, el primer papa procedente de América, destacó desde el principio por su estilo sencillo, cercano y comprometido con los más vulnerables. Francisco no fue, como Benedicto XVI un gran intelectual ni como teólogo ni como pensador, pero sí fue un político rompedor que llevó la Iglesia católica a una popularidad mundial máxima. 


Francisco impulsó una profunda renovación interna, reformando la Curia romana, promoviendo la sinodalidad (participación de laicos y religiosos en la toma de decisiones) y designando a mujeres en cargos clave de gobierno. Ya esto, por si solo sería suficiente para destacarlo; pero además mostró una clara preferencia por los marginados, visitando cárceles, campos de refugiados y barrios pobres, y defendiendo a migrantes, ancianos y víctimas de conflictos y crisis humanitarias.


Fue pionero en encuentros históricos con líderes de otras religiones, como el patriarca ortodoxo Kirill en La Habana (2016), y el primer papa en visitar países de mayoría musulmana como Emiratos Árabes Unidos e Irak o budistas como Mongolia. 


Francisco se convirtió en una voz influyente en temas como la migración, la pobreza, la justicia climática y la paz mundial. Intervino en la reconciliación entre Cuba y EE. UU., en el acuerdo de paz colombiano y en la oración por la paz en Oriente Medio.


Por primera vez Francisco hizo que la Santa Sede reconociera, de verdad, la importancia de los abusos sexuales infantiles que como un cáncer afectaba a toda la iglesia en muchas partes del mundo. Esta clase de delitos que fueron encubiertos durante el pontificado de Juan Pablo II y que tampoco Benedicto XVI hizo nada para que fueran efectivamente frenados fueron perseguidos por Francisco, reconocidos y los sacerdotes implicados sujetos a investigación. 


Condenó con firmeza los abusos en la Iglesia, creó comisiones para investigarlos y pidió perdón públicamente a las víctimas. Convocó a una cumbre en el Vaticano dedicada a los delitos de pedofilia en la Iglesia y trató de perseguir y hacer públicos y transparentes lo casos de pedofilia en diferentes países, sobre todo en los occidentales que es dónde este flagelo era más recurrente. Ver la denuncia pormenorizada en el libro de Vicens Lozano (56LIP). También hizo salir a la luz los abusos cuando las víctimas eran mujeres; a las que suelen sumarse denuncias por explotación laboral.  

                              

Publicó cuatro encíclicas y varias exhortaciones apostólicas, abordando temas como la misericordia, la ecología, la familia y la fraternidad humana.


Se destacó por su humildad, simplicidad de vida y gestos concretos, como alojar a familias refugiadas en el Vaticano y bendecir a los fieles en momentos de crisis global, como la pandemia de COVID-19.


Realizó decenas de viajes apostólicos internacionales, incluyendo el más largo de la historia papal a Asia y Oceanía (2024), y superó el récord de canonizaciones con 942 santos proclamados hasta la fecha.


Pero su pontificado también se ha caracterizado por una fuerte oposición dentro de la Iglesia, especialmente por parte de sectores más conservadores, que han cuestionado sus reformas y su enfoque pastoral hasta el punto de llegar a ataques personales muy desconsiderados utilizando diversas páginas de organizaciones católicas integristas en internet. Estos ataques querían hacerlo aparecer como un Papa populista, cuando no peronista o incluso comunista; pero en todo caso un hombre que llevaba a la Iglesia a un cisma de todo el sector más tradicionalista de ésta.


Resultado de esta pugna invisible protagonizada por los sectores más tradicionalistas de la Iglesia fue el libro, publicado en enero de 2020, "Desde lo más hondo de nuestros corazones" y firmado por el papa emérito Benedicto XVI y el Cardenal guineano, perteneciente a este sector enfrenado con Francisco, Robert Sarah.


Al cabo de tres días, el 15 de enero de 2020, la editorial Fayard lo distribuía por las librerías de Francia. El contenido del volumen y el escándalo que originó, bautizado por algunos vaticanistas como el «librogate», era, se mirara por donde se mirase, una bomba contra el papa Francisco y la entrada por la puerta grande de Joseph Ratzinger para liderar la guerra contra su sucesor. Las voces, de todas las tendencias, que habían advertido sobre el peligro que comportaba que hubiese dos «hombres de blanco» al frente de la Iglesia y la indefinición de qué era un papa emérito habían acabado dando en el clavo. Como harían muchos otros, el prestigioso teólogo reformista suizo Hans Küng ya había predicho el problema en 2013: «Benedicto XVI podría convertirse en un papa en la sombra y ejercer una influencia directa después de su renuncia».” (56LIP, 392)


Se cuenta que Francisco montó en cólera cuando se enteró de la publicación de este texto y presionó al papa emérito para que retirara su firma de éste. Al final se llegó a un pacto: en la primera edición se mantendría la firma, pero en las sucesivas reediciones el volumen llevaría el epígrafe: " Con la aportación de Benedicto XVI". A pesar de esta rectificación era evidente para los entendidos que el papa emérito y el cardenal Sarah tenían una estrecha amistad y un punto de vista completamente coincidente en materia doctrinal. 


El Papa tuvo muchas batallas que aquí no puedo reseñar pero que están debidamente documentadas en muchos libros sobre su pontificado que fue de todo, menos tranquilo. 


Francisco aunque tuvo varios ingresos por sus achaques de salud parecía haber salido indemne de su última internación cuando murió inesperadamente a fines de abril de 2025. Su muerte sacudió al mundo y sus exequias fueron transmitidas por todas las televisiones mundiales con asistencia récord de mandatarios de países de todas partes del mundo. 



  • Leon XIV


El pontificado de León XIV comenzó el 8 de mayo de 2025, cuando el cardenal Robert Francis Prevost fue elegido en la cuarta votación del cónclave convocado tras la muerte del papa Francisco. Prevost, nacido en Chicago, es el primer papa de la Orden de San Agustín, el primer pontífice norteamericano y el segundo de origen americano, además del primer papa anglófono desde Adriano IV (siglo XII).


León XIV tiene ascendencia española por parte de madre y una sólida formación académica: es licenciado en matemáticas, maestro en Divinidad y doctor en Derecho Canónico. Antes de su elección, fue prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, y también tuvo una notable experiencia pastoral en Perú.


Eligió el nombre León XIV en honor a papas como León I el Magno y León XIII, este último recordado por su apertura a la ciencia y la educación. En su primer discurso, señaló que la Iglesia debe responder a la nueva “revolución industrial” de la inteligencia artificial, al igual que León XIII lo hizo frente a la primera revolución industrial.


En su aparición pública desde el balcón de la Basílica de San Pedro, ofreció un mensaje de paz y unidad, agradeció el legado de Francisco y se dirigió en español a su antigua diócesis de Chiclayo (Perú), mostrando su cercanía con Latinoamérica.


El 18 de mayo de 2025, León XIV presidió una misa multitudinaria en la plaza de San Pedro, en la que llamó a la unidad y al amor como ejes de su ministerio. Criticó el sistema económico global por marginar a los pobres y recordó a las víctimas de la guerra en Gaza y Ucrania, destacando su compromiso social y pastoral.


Aun es pronto para saber hacia donde apunta realmente. Sus primeros mensajes y acciones, en los que muestra manos de seda, recalcan una Iglesia comprometida con la justicia social, la atención a los más vulnerables y el diálogo con la ciencia y la tecnología, siguiendo la senda de sus predecesores León XIII y Francisco. Pero todo esto puede ser buenas palabras que deben apoyarse en medidas prácticas que aún están por inventar. 


León XIV ha iniciado su pontificado con suavidad, a diferencia de Francisco, eludiendo los gestos rompedores de los protocolos; todo lo contrario, se ha ajustado a los tradicionales como si quisiera marcar con ello una nueva variante frente al estilo de Francisco; pero aún está todo por definir. Sin embargo me arriesgaré a hacer una predicción: Leon XIV estará más cerca de Benedicto XVI que del Papa Francisco. 


Esperemos que este pontificado sea largo ya que así se podrá observar mejor que clase de política vaticana tendremos en estos próximos años. Pero la Iglesia Católica no agota el cristianismo; hay otra parte, inmensa, que también está en plena ebullición, aunque sus ritmos son muy diferentes. Esto es lo que veremos en la próxima parte de esta historia. 


Hasta aquí mi resumen sobre la Iglesia Católica, pero esta monografía no sería completa si no hiciera un breve repaso por las "otras" iglesias cristianas, que, sumándolas, son casi la mitad de los cristianos en este siglo XXI. 


Fin de la 8ª Parte



  1. ADDENDA: Esta información publicada en la fecha registrada aporta una nueva perspectiva a esta poderosa organización católica.


(Infovaticana 15/010/2025)


"El Opus Dei, al borde de dejar de existir

14 octubre, 2025

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por Diego Lanzas |


En Roma y en la sede central del Opus Dei ya nadie lo niega: los nuevos estatutos, cuya aprobación por parte de la Santa Sede se da por inminente, supondrán la ruptura definitiva de la estructura original concebida por san José María. Las fuentes consultadas dentro de la Curia y de la propia Obra coinciden en que el texto está cerrado y que su promulgación es cuestión de semanas.


Una división en tres partes


Los nuevos estatutos, elaborados tras la entrada en vigor del motu proprio Ad charisma tuendum (2022) y adaptados al nuevo redactado del Código de Derecho Canónico, dividirán al Opus Dei en tres realidades jurídicas distintas:


  • Una prelatura clerical, que agrupará únicamente a los sacerdotes numerarios incardinados en ella, conforme al nuevo marco canónico.

  • La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, reformulada para integrar a los sacerdotes diocesanos que deseen asociarse espiritualmente con el carisma fundacional.

  • Una asociación pública de fieles, que reunirá a los laicos —numerarios, agregados, supernumerarios y cooperadores—, hasta ahora vinculados a la prelatura.


En la práctica, esto implica que el Opus Dei dejará de existir como unidad jurídica y espiritual. El nombre podrá seguir usándose por conveniencia, pero ya no designará un solo cuerpo orgánico, sino tres entidades autónomas con personalidad y gobierno propios.

El prelado pierde potestad sobre los laicoss

El punto más sensible del nuevo texto es el que retira al prelado toda potestad sobre los laicos. Su jurisdicción quedará limitada al clero incardinado en la prelatura, lo que deja fuera al grueso de los miembros de la Obra, que pasarán a depender de una asociación distinta. Esa asociación tendrá su propio gobierno y estatutos, sin relación jerárquica con el prelado.

De este modo, el sistema de obediencia y dirección espiritual que definió al Opus durante casi un siglo queda jurídicamente desactivado. El prelado ya no podrá dar normas ni directrices a los laicos, ni tendrá autoridad efectiva sobre las actividades apostólicas que desarrollen. La famosa expresión de san Josemaría —«una unidad de espíritu y de gobierno»— dejará de tener contenido real.

Lo que se dice en Roma

En el Vaticano se presenta la reforma como una adaptación necesaria a la doctrina actual sobre las prelaturas personales y una aplicación coherente del Ad charisma tuendum. Pero entre las líneas del texto se percibe otra intención: reducir el poder institucional del Opus Dei y limitar su influencia en la Iglesia universal, una voluntad de los jesuitas desde los años 60.

Un oficial de la Curia romana, consultado por InfoVaticana, resume así la visión dominante: “No se trata de castigar, sino de devolver las cosas a su proporción. El Opus había crecido hasta comportarse como una Iglesia dentro de la Iglesia. Era inevitable que Roma pusiera orden”.

Otro observador cercano al proceso lo expresa de forma aún más directa: “El Papa no quiere abolir la Obra, pero sí impedir que vuelva a actuar como un Estado paralelo. La solución jurídica que se ha encontrado —dividir, distinguir y descentralizar— es elegante y definitiva”.

El desconcierto interno

Dentro del propio Opus Dei reina el silencio. La consigna oficial es no comentar hasta la publicación del decreto, pero en las casas del Opus se respira preocupación. Numerarios veteranos -miembros consagrados- reconocen en privado que la reforma “cambia la esencia misma de la institución” y que, aunque el nombre subsista, el Opus Dei como lo conocimos desaparecerá.

Algunos intentan consolarse hablando de “oportunidad providencial” y “madurez eclesial”, pero otros admiten que se trata de un golpe estructural: “Nos han quitado la columna vertebral y ahora tendremos que aprender a caminar con muletas”.

Consecuencias previsibles

La fragmentación traerá consigo efectos difíciles de prever:

  • La prelatura, reducida al clero numerario, tendrá escasa relevancia práctica y un peso mínimo en las diócesis.
  • La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz seguirá existiendo, pero sin la fuerza simbólica de antaño.
  • La nueva asociación de fieles carecerá de autoridad jerárquica y dependerá de los obispos locales, rompiendo así la autonomía histórica del Opus Dei.


En conjunto, el movimiento que durante décadas quiso ser el emblema del laicado organizado y militante en la Iglesia se convertirá en tres piezas desconectadas, con el riesgo de competir entre sí o diluirse progresivamente.

La reforma de los estatutos del Opus Dei, que se anuncia como inminente, no es una simple actualización canónica. Es una operación quirúrgica profunda, ejecutada desde dentro de la Santa Sede, que redefine para siempre la relación entre la Obra y el resto de la Iglesia. El prelado quedará reducido a un papel simbólico; los laicos, emancipados pero huérfanos; y Roma, satisfecha de haber cerrado uno de los capítulos más tensos del pontificado anterior.

El Opus Dei, como tal, ya no volverá a ser lo que fue."

(Ayuda a Infovaticana a seguir informando)

2 BIBLIOGRAFÍA

Nota: dado el carácter polémico que pueden tener algunas de las opiniones aquí expuestas he tratado de usar solo la información que estas fuentes bibliográficas me han proporcionado:


6GOP Gareth Gore y Efrén del Valle OPUS Audiolibro Audible


56LIP Vicens Lozano Intrigas y Poder en el Vaticano Audiolibro Audible


6FCV Enric Frattini Los Cuervos del Vaticano. Benedicto XVI en la 

encrucijada Audiolibro Audible


6FCI Enric Frattini La CIA en el Vaticano Audiolibro Audible


0CLD Javier Cercas El Loco de Dios en el Fin del Mundo Randon House 2025


5IAP I.A. Perplexity


6RIA Andrea Riccardi La Iglesia Arde Audiolibro Audible


5JLV, 21.06.25 Enric Juliana Los obispos vuelven al ardor político La Vanguardia 21.06.202

16NLP John Julius Norwich Los Papas. Una historia Ed. Reino de Redonda 2017 (2011)


Sí aún quedan ánimos... al Capítulo 9: 


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