Participación
Dicen los entendidos que "participar" es esencial en democracia; pero no suelen aclarar en que consiste tal participación. Si vamos a un partido de futbol se entiende que, como espectadores, participamos del encuentro deportivo. No se nos pide más. Si los espectadores invaden la cancha, pues son expulsados con prontitud... para que siga el juego. Participar es aquí observar, aplaudir, silbar, corear cánticos o cosas parecidas, nada más.
¿Es la democracia política algo parecido a un partido de futbol?
En principio no lo es. Y no lo es por una razón especial: los espectadores sufren directamente las consecuencias de lo que hacen sus jugadores-representantes. O con otras palabras, estamos ligados por los resultados; ellos nos afectan en nuestra vida, y pueden dañarla o mejorarla de muchas y evidentes formas.
Luego ¿que clase de participación es conveniente en una democracia real, donde la representatividad de los partidos políticos es efectiva, en tanto reflejan la opinión popular?
¿Se trata de hacerse militante de un partido? Nadie pide tanto. La militancia es un oficio, y por lo tanto requiere tiempo y esfuerzo. No es posible que el conjunto de la población se dedique a la política.
¿Se trata, entonces, de observar, aplaudir o silbar, como en un partido de futbol? En cierta forma sí; algo así se pide, y también algo más: al concluir el mandato de los representantes tienen que someterse a un examen especial de reválida, los que pierden quedan fuera del poder, los que ganan siguen en él hasta que vuelva a caducar el mandato.
Así dicho parece fácil, una democracia funciona cuando los representantes hacen lo que prometieron y el pueblo los examina al final de su mandato evaluando su desempeño.
Pero en la realidad de cada día aparecen problemas que teóricamente se dejaron de lado: casi nunca se puede seguir lo que hacen los políticos, los medios destacan de la política aquello que coincide con sus intereses (en un sentido amplio: políticos, económicos o culturales), existen grupos de presión que actúan fuera del conocimiento público, hay presiones internacionales poderosas... Un montón de obstáculos de toda clase convierten al oficio político en una tarea opaca al escrutíneo de la gente que se interesa por el devenir político.
Entonces, ¿que clase de "participación" es posible en un país democrático?
Yo no quiero dar una respuesta, además confieso que si quisiera tampoco podría, ya que no la conozco. Pero eso no quiere decir que esté condenado al silencio. Esto es algo que iré desarrollando siempre que pueda, tenga energía y más información y conocimientos sobre la política y sus entresijos.
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